Las llaves son el complemento de toda cerradura, y ambas piezas son las responsables de proporcionar la seguridad de viviendas, vehículos, negocios y empresas.
Sin embargo, muchos propietarios se preocupan por las cerraduras, y se olvidan de la relevancia que tienen las llaves en su seguridad, en especial porque es la pieza responsable de poder bloquear y desbloquear sus cerraduras, de ahí la importancia de conocer las opciones más seguras del mercado, y cómo ampliar su vida útil.
En el mercado podrá encontrar muchos tipos de llaves, cada una de ellas con sus propias cualidades, como tamaños, formas y nivel de seguridad. Vale destacar que, muchas de ellas representan algunas épocas de la historia, porque surgen para solucionar algún problema de seguridad del momento.
Por otra parte, este tipo de información es necesaria, porque ante algunos tipos de problemas relacionados con las cerraduras, las llaves y su seguridad, el cerrajero puede hacer preguntas respecto al tipo de llave que utiliza, y esto puede agilizar cualquier solución.
Llave clásica o tradicional
La llave clásica o tradicional, son llaves que se emplearon durante mucho tiempo en el pasado, son muy fáciles de reconocer, porque son más grandes que las llaves modernas, tienen un cuerpo cilíndrico y alargado.
En uno de sus extremos disponen de una paleta dentada, cuyas muescas son las que abren la cerradura, y en el otro extremo, tienen un aro, que se utiliza para sujetarla o guardarla en un llavero.
Vale destacar, que son llaves que se utilizaban mucho en el pasado, pero, debido a la evolución de todo lo relacionado con la seguridad, este tipo de llaves son muy inseguras y difíciles de encontrar en la actualidad.
Llave de sierra
Sin duda, son las más utilizadas en la actualidad. Su cuerpo suele ser plano y uno de los bordes presenta una serie de muescas. Este borde dentado es precisamente el motivo por el cual le asignaron ese nombre.
Las muescas son, en realidad, el código para abrir la cerradura, porque hace que los pistones de la cerradura adquieran esa forma específica, que es la que puede desbloquear este mecanismo.
Por lo general, cuenta con una cabeza redonda en uno de sus extremos, también se pueden encontrar llaves con la cabeza ovalada, cuadrada o en forma de rombo, pero son menos comunes. Y en su cabeza disponen de un agujero, a través del cual se introduce en el llavero, y así la pueda llevar a todas partes.
A pesar de ser las más usadas en la actualidad, los bombines que utilizan este tipo de llaves, suelen ser víctimas de ataques como el bumping, el impressioning o el ganzuado, para desbloquear su mecanismo y así poder entrar a la vivienda a robar.
Llave de paleta o Borjas
Algunos le llaman paletón o llave de gorjas, y se emplean, por lo general, para abrir las puertas blindadas y cajas de seguridad.
Son similares a las llaves tradicionales, pero en el extremo donde está la parte plana con dientes, presenta muescas más elaboradas a ambos lados de este rectángulo.
Sin embargo, los cerrajeros profesionales han señalado que la cerradura de Borjas, y por ende, sus llaves, son muy vulnerables a algunos ataques como el de la llave mágica, así que, si usted cuenta con una de estas cerraduras, se recomienda la instalación de escudos, para elevar su nivel de seguridad, porque así solo podría acceder la llave de paleta correspondiente.
Llave de pompa
Las llaves de pompa son muy similares a las llaves de Borjas, con su cuerpo cilíndrico y un rectángulo dentado en uno de sus extremos, sin embargo, la principal diferencia, además de sus dimensiones, es que las muescas o dientes no están orientados hacia los lados, sino, hacia adelante.
Se utilizan, al igual que las de Borjas, en puertas de seguridad, cerramientos blindados y similares, pero, debido a su estructura, las cerraduras que utilizan estas llaves, son vulnerables a ataques con técnicas como el impressioning y otros ataques físicos, que intentan forzar la cerradura para lograr abrirla y acceder al contenido que estas resguardan.
Llave tubular
Son muy fáciles de reconocer, por una parte, por la forma tubular que le hizo merecedora de su nombre, y en uno de sus extremos, presenta algunas hendiduras, que funcionan como el código para bloquear o desbloquear el sistema que resguarda.
Por lo general, estas llaves son utilizadas para sistemas de alarmas, taquillas, máquinas expendedoras, y similares.
Llave cruciforme
Son llaves que tienen una forma de cruz, que es la razón de su nombre. Su cuerpo es cilíndrico y termina en paletas dentadas, con tres o cuatro lados.
Estas llaves suelen corresponder a cerraduras que se instalan en puertas interiores, por lo que el nivel de seguridad no es tan elevado, como el que corresponde a una puerta principal.
Llave de seguridad
Las llaves de seguridad son las que se utilizan en las cerraduras para puertas blindadas, acorazadas o de seguridad.
Se diferencian de otros tipos de llaves, porque los bordes de su cuerpo son rectos y las hendiduras o estrías están ubicadas en las caras, y su estas marcas son circulares, son llamadas llaves de puntos o multipuntos.
Este tipo de llaves suelen ser muy seguras, porque están preparadas para resistir ataques como el bumping. También proporciona protección a los usuarios, porque no es posible realizar un duplicado de este tipo de llaves, sin previa autorización del propietario.
Llave automotriz
Este tipo de llave, no está relacionado de manera directa con el uso residencial, sin embargo, es importante saber que las llaves automotrices se diferencian de las llaves residenciales, principalmente por sus dimensiones.
Además, las llaves automotrices emplean un poco más de tecnología que las demás llaves, porque requiere de condiciones especiales para poder encender el vehículo, como lo es el chip, conocido como transponder, y se programa con un código único, que también requiere de un cerrajero especializado, en caso de que requiera un duplicado de ella.
Llave magnética
Las llaves magnéticas son diferentes a las llaves convencionales, cuenta con un sistema basado en cintas magnéticas en el interior, dicha cinta contiene un código específico, que es la que permite el desbloqueo de la cerradura, como lo hacen las tarjetas RFID que utilizan en las habitaciones de hoteles, por su facilidad y comodidad.
Llave maestra
Las llaves maestras son aquellas que tienen la capacidad de abrir más de una puerta, con la misma llave. Este trabajo se conoce como amaestramiento de llaves, y lo realizan los cerrajeros profesionales, quienes realizan algunos ajustes a las cerraduras, para que puedan ser abiertas por la misma llave, pero que dicha llave no pueda abrir otras cerraduras.
Llave de apertura a distancia
Son llaves diferentes a las llaves convencionales, porque se trata de dispositivos electrónicos que pueden abrir o cerrar las puertas sin tener contacto, como si se tratara de un control remoto.
Suelen ser alimentadas con baterías, así que es necesario que usted reemplace las baterías antes de que se agoten por completo.
Estas son las llaves más utilizadas en el mercado, y con la ayuda de la tecnología, existen otros dispositivos, como las tarjetas RFID, que son tarjetas que contienen una banda magnética, la cual debe ser reconocida por la cerradura, para poder desbloquear la cerradura.
También está la biometría, una tecnología que permite que partes del cuerpo que son muy difíciles, de hecho, casi imposibles de duplicar, como las huellas dactilares, cumplan la función de una llave y desbloqueen las cerraduras.